Testimonio participación en la Rama Femenina
La presencia de nuestra Madre, verdaderamente se siente lo digo ya que antes de participar en las reuniones o en el grupo, una vez con mi familia fuimos a una misa celebrada por el padre Iván en el Oratorio Central, a pesar del pequeño espacio es muy acogedor .
Mi grupo comenzó abundamente en 8vo en el año 2008, después de 2 años somos 2 las que van quedando y solo una de mis asesoras continúa junto a nosotras con gran dedicación y confianza en nuestro grupo. He participado de la gran mayoría de retiros, jornadas, campamentos y vigilias. El Oratorio me ha entregado muchos valores, he conocido a religiosos y religiosas que han sido un ejemplo para mí.
He visto como religiosas, que sentía muy cercanas a mí que se han retirado, pero esto me ha servido para que a pesar de todos los altibajos que podamos sufrir, con perseverancia podemos seguir en el Oratorio en donde Dios y la Madre nos han llamado.
En mi primer campamento tuve la oportunidad de hacer mi 3er grado, comenzando mi formación y desde ahí asumí un gran compromiso con metas que cada vez son más; tengo ganas de seguir cumpliendo las metas que cada día se nos van presentando, perseverar y seguir buscando como querer más a la Madre.
Cumpliré 3 años dentro de este movimiento, todo ha sido hermoso y la Madre ha cambiado mi manera de vivir.
Por Irene Muñoz
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