1. HIMNO DEL ORATORIO
Madre, quédate en nuestro Oratorio
imagen bendita del pueblo,
quédate junto a nosotros,
no te alejes nunca,
Madre del Oratorio.
Por Ti vendrán mis manos
repletas de dicha,
pero también llevando
cicatrices de guerra;
mira, Madre, nuestra respuesta,
nuestro respaldo de amor.
Cantar, cantar tu nombre,
más alto, más alto;
con mi guitarra al viento,
mira como te amamos;
tiembla el pecho bajo tus ojos
siempre sonriendo de amor.
2. MADRE, YO CONFIO
Madre, yo confío ciegamente en ti,
que tú nos sacarás adelante.
En tu Oratorio, yo confío
ciegamente en Ti.
3. MADRE, DESDE TU ORATORIO
Madre, desde tu Oratorio bendícenos,
con tu Niño divino, bendícenos.
Madre, en tu Oratorio,
fundadores contigo
de los grupos marianos.
4. PARA CONQUISTAR
Para conquistar el Corazón
de nuestra Madre,
nos unimos en un solo corazón,
en un solo corazón.
5. SÍ, MADRE MIA, SÍ
Sí, Madre mía, sí,
Lo que quieras Madre mía, sí.
Tus manos en mis manos
tus ojos en mis ojos,
aquí te entrego la llave de mi vida;
quédate, Madre, en nuestro Oratorio.
6. MADRE, MADRE
Madre, Madre, te entrego
hoy mi llave, haz de mí lo que quieras,
confiamos siempre en ti.
7. CONQUISTADOR DEL MONTE
Conquistador del monte,
con tu cruz al hombro,
a subir, a subir, siempre a subir,
María a tu lado, siempre a subir.
Sudor, polvo y camino,
tus pasos firmes y confiados,
desafiando al sol y al miedo,
avanzan penosos, pero avanzan,
entre mil bocas que te gritan.
Y nosotros a tu lado,
con Ella vamos por tu senda,
sin temor de abismos abiertos;
María nos toma con su mano
y su presencia nos cobija.
Se quedaron aterrados
aquellos bravos capitanes,
con sus propios planes e ideales,
aparte de Ti había muerte,
fueron cayendo uno a uno.
8. BORDADO DE SANGRE
Bordado de sangre está tu pecho,
tu Madre se enorgullece de ti;
volveremos firmes a la carga;
ciñe tu espada valiente,
avanzar o morir.
La cara al frente, compañía,
cortando el aire más helado,
con la sonrisa abierta,
a derrotar al mundo
que aplasta a muchos hombres.
Murió en ti la tiranía
de aquellas fuerzas
que destruyen
y que revientan siempre
las ansias juveniles;
venciste ya la masa.
9. TE PROMETEMOS, MADRE
Te prometemos, Madre,
que hemos de cumplir (Bis);
contigo iremos a la lucha,
defenderemos tu misión.
Yo sé que cuentas conmigo,
yo sé que quieres confiar en mí.
Madre, hoy te prometo
que voy a luchar, conquistaré tu amor.
10. CONSTRUIMOS PRIMERO
Construimos primero
nuestro Oratorio,
después vendrá lo demás.
Madre, tú nos haces hermanos,
como un solo cimiento,
constructores de un mundo nuevo.
Todos cumpliremos contigo,
aunque duela y sangre
nuestro cuerpo y nuestra alma.
11. PREPARA MARIA
Prepara María, nuestro corazón,
ahora que Jesús viene;
danos fe y amor; yo quiero creer,
aumenta mi fe
y Jesucristo viene a mí.
Danos Pan de Vida, danos a Jesús,
con su fuerza y con su gracia,
haremos camino hasta el fin.
12. JESUS, SEÑOR
Jesús, Señor, te invitamos, ven.
Ven, Señor, a nuestro Oratorio,
con nuestra Madre los dos;
quédate para siempre con nosotros,
Cristo, Señor.
Amén, aleluya, amén.
13.BAJO TU PROTECCION MATERNAL
Bajo tu protección maternal,
acógenos tú, que eres Madre de Dios,
no dejes de escuchar nuestras oraciones;
míranos en nuestra necesidad;
líbranos del peligro.
tú sola Inmaculada,
tú, más que nadie, bendita.
14. VEN ESPIRITU SANTO
Ven Espíritu Santo,
ven a nuestro Oratorio,
ven Espíritu Santo,
ven, Señor, ven.
Derrama en nosotros tu fuerza,
derrama en nosotros tu luz.
En la amargura, danos tu alegría,
en la derrota, danos tu confianza.
Unidos, orando con María,
ven Espíritu Santificador.
15. MADRE DE NUESTRO ORATORIO
Madre de nuestro Oratorio,
enséñame a decirte siempre ¡sí!
que así sea, Madre,
como Dios lo quiera;
confiamos siempre en Ti. Recibe hoy mi llave, Madre, por amor, por amor a ti.
16. MES DE MARIA
Mes de María, mes en que queremos
amarte como nunca.
Con flores y adornos,
te mostraremos nuestro amor.
Pero tú esperas algo más,
esperas la respuesta
en una vida de verdad.
Amén, amén.
17. MADRE, PROTEGE A TU PUEBLO
Madre, protege a tu Pueblo en medio del peligro, cuando las dificultades
nos hagan flaquear,
iremos contigo, Madre, contigo.
A tu lado marchamos cantando,
aunque el bramar de cañones turbe la noche, por ti, Madre, camina este Pueblo, detrás de tu estrella.
Y seremos testigos de Cristo,
guiados por ti, Madre Santa,
vamos marchando,
felices entregamos la sangre,
por ti, nuestra vida.
Estos hombres juraron tu Nombre,
con sangre firmaron tu pacto;
hoy empezamos, contigo,
a construir este mundo
de alegre esperanza.
18. MADRE Y REINA NUESTRA
Madre y Reina nuestra,
te pedimos tu bendición;
acógenos, ayúdanos,
para salir adelante.
Peregrinos en medio de la noche,
en tu compañía surcamos la historia;
contigo, gran señal de victoria,
venceremos el huracán.
Y llevando tu seña con nosotros,
marcharemos ardientemente al mundo, tu fe sencilla y amor siempre puro, se ha prendido a nuestro cantar.
Nos conmueven las llamas de tus ojos; tu mirada de Reina nos urge a la lucha. Tu Oratorio se forja en la Iglesia, con mi audaz entrega y amor
19. AL AIRE MI BANDERA
Al aire mi bandera
ondeando siempre firme,
el Oratorio avanza
al frente del sendero.
Los héroes no han muerto,
despiertan los clarines,
camino adelante, ¡avanzar!
la nueva primavera
abrió sus emblemas
camino y sangre, ¡avanzar!
La ruta de los llantos,
volvió el caminante,
en fe y esperanza, ¡avanzar!
signaron hoy la estirpe
de bravos capitanes,
con cruz canción y fuego,
¡avanzar!
20. ESTOY CAMBIANDO
Estoy cambiando en un nuevo ser, yo no sé lo que me está pasando al visitarte, Madre, que parece que fuera otro, que en mí la sonrisa se ha vuelto sincera, desde que entré en este Oratorio. Y en mis ojos hay fe, y en mis palabras, amor.
Gracias, Dios mío, gracias por María.
21 MADRE, TE AGRADECEMOS
Madre, te agradecemos
llenos de reconocimiento,
por todo lo que has hecho
en nuestro Oratorio.
¡Cómo nos sacaste adelante,
en medio del peligro!
cuántos regalos inesperados
llegaron en el momento justo.
Gracias, Madre, muchas gracias
de todo corazón (Bis).
22. POR TI, MADRE
Por Ti, Madre, ¿qué no haría yo?
por Ti, Madre, ¿qué no haría yo?
al ver que algunos son fríos,
te ignoran y Tú, tan buena;
¿qué no haría yo? (Bis)
Por Ti y tu Oratorio
yo empuño mis manos y tomo tus armas, tu espada y tu escudo;
la fe, la pobreza y el amor.
23. HERMANOS DEL ORATORIO
Hermanos del Oratorio, unidos en un mismo corazón, marchemos firmes, marchemos, llevando siempre en alto nuestra gran Misión.
María es nuestra Estrella,
que guía a todo el Pueblo por sendas verdaderas a Cristo, nuestra meta, formando un Pueblo Nuevo.
24. PADRE, LLEGAMOS A TU ALTAR
Padre, llegamos a tu altar (Bis)
con el corazón alegre
y entre hermanos a cantar,
por Cristo y con María a nuestro lado
te venimos a cantar,
te venimos a adorar,
Padre Nuestro, te venimos a adorar.
25. TU SABES, SEÑOR
Tú sabes, Señor, que no somos dignos de estar ante Ti. Nuestras culpas vuelven siempre ante nuestros ojos.
Señor, perdónanos, Señor, perdónanos
Cristo, perdónanos, Cristo, perdónanos
Señor, apiádate, Señor, apiádate.
por tu amor a María, perdónanos, Señor.
26. ALELUYA, BENDITA
Aleluya, Aleluya,
bendita era María que creíste.
Porque el Señor hizo en ti maravillas,
la Palabra de Dios por tu fe
se hizo hombre.
Aleluya, aleluya.
|
|
27. EN LA OSCURA NOCHE
En la oscura noche; arde una luz,
luz de Cristo, vida divina,
Palabra de Dios.
María llevando su luz,
nosotros con ella
llevando su Luz.
28. MANOS EXTENDIDAS
Manos extendidas, manos de ofrenda,
en el Templo, María, ofreciendo al Niño, ofreciendo al Niño.
Aunque una espada de dolor
quebrante su propia alma,
María con fe lo ofrece.
Así queremos, por medio de Jesucristo,
al lado de María,
ofrecernos a Ti, Padre,
Amén, Amén
29. SANTO, TE ADORAMOS
Santo, Santo, Santo, Santo,
Santo es el Señor.
Santo, Santo, Santo, Santo,
Santo es el Señor.
¡Hosanna, hosanna, hosanna!
te adoramos, te alabamos,
con María, nuestra Madre;
llenos de alegría, te glorificamos,
con todos los santos,
admiramos y aplaudimos
tus planes misteriosos, ¡Señor!
30. JESUS, QUE VIENES A NOSOTROS
Jesús, que vienes a nosotros,
Cristo joven, con tu sonrisa alegre,
tan humana y verdadera,
Dios mío, hecho hombre,
con la fe de María,
con el amor de María
y con su confianza,
quiero recibirte.
Ven, Señor, ven.
Ven, Señor, ven.
31. GRACIAS, SEÑOR
Gracias, Señor, gracias, Señor,
gracias, Señor, que nos diste
el sacramento admirable del altar.
Cantando alegremente,
con María acompañados,
llevando a Cristo con nosotros
a vivir la vida diaria,
te cantamos, te alabamos, (Bis)
32. PADRE, NOS DISTE A MARIA
Padre, nos diste a María,
en medio del camino;
tú nos amaste primero
y nos enviaste con ella
A seguir los pasos de Cristo.
Con los ojos encendidos
nos acercamos al altar.
Sin Ti nada podemos,
escucha nuestra oración, confiamos,
Padre, en Ti.
33. EN LA ASAMBLEA, PERDONAME
En la asamblea, perdóname, Señor,
pequé contra Ti,
me aparté de mi Madre,
por mi culpa fue, Señor.
Amé la injusticia y odié tu verdad.
Padre, perdóname
Padre, perdóname.
Me entregué a los vicios,
fui injusto y orgulloso.
Cristo, perdóname
Cristo, perdóname.
Por todos mis olvidos
y mi dejación sin disculpa
Espíritu Santo, perdóname
Espíritu Santo, perdóname.
34. MARIA SÉ INSTRUIA
María se instruía con todas las palabras que Tú pusiste en los profetas.
Así, con celo, yo quiero creer,
y quiero guardar, estas palabras
sagradas, para que se hagan en mí,
carne de mi carne,
y sangre de mi sangre,
y seré como antorcha
en medio de la noche.
35. ESTA ES LA PALABRA DE DIOS
Esta es la Palabra de Dios,
esta es la Vida del Señor,
este es el Fuego del Señor.
María conservaba como tesoro
todas estas palabras,
meditándolas siempre en su Corazón, porque es la Compañera y Ayudante de su Hijo, aprendió a escuchar los secretos de sus palabras. Nosotros, siguiendo sus huellas, aprendemos el ejemplo y la vida del Señor.
36. TE OFRECEMOS, PADRE
Te ofrecemos, Padre, en señal de
confianza, el pan y el vino.
También te ofrecemos, por amor,
nuestro intento y todo el empeño,
por andar por los caminos de Cristo, por caminos de verdad.
Extendemos nuestras manos con María, en el lugar santo, como ella en el Templo, para entregar lo más precioso que tenemos.
Tú, Padre bondadoso, lo tomas
y le darás vida, confiamos.
37. SANTO, VIVA EL SEÑOR
Santo, Santo, Santo,
¡Viva el Señor!
¡Hosanna, viva, viva,
viva el Señor!
Te alabamos, te adoramos,
Señor, Dios de todas las cosas.
Por tu inmenso poder,
por haber hecho el universo,
también el cerebro y el corazón
del hombre. Santo, Santo, Santo
¡Viva el Señor!
Tú conoces en este instante
nuestra intención. Sabio y Bondadoso
¡Viva el Señor!
38. ESTE ES EL MISTERIO
Este es el misterio
más grande del Universo:
Tú, Señor Jesús,
tu Cuerpo y tu Sangre,
Sacramento admirable de amor, junto a María acá en tu altar,
como en la Cruz.
Te adoramos, te alabamos,
al recordar tu muerte
y resurrección.
¿Cómo no confiar en Ti?
39. CORDERO DE DIOS
Cristo Santo, Víctima y Cordero de Dios, con tu muerte y resurrección
das vida a los hombres.
Por amor a María
nos das tu felicidad.
Ten piedad de nosotros,
contigo aceptamos también sufrir.
40. NO TE OLVIDES, DE MÍ
No te olvides, Señor, de mí, ahora que estás conmigo,
yo en Ti y Tú en mí.
Quién soy yo, para tener
tu amistad tan intima.
Tú sabes bien que yo quiero creer
ciegamente en Ti y en tus caminos.
Cada vez que me aparté,
fueron lágrimas amargas, como las de ese hijo que partió de casa y malgastó la herencia.
Señor Jesús, con María nuestra Madre, quédate con nosotros
Y no te alejes nunca.
Sin Ti nada podemos hacer.
41. TODO TERMINA
Todo termina, también la intimidad
de estos momentos, pero vamos con una fuerza que es invencible.
Nuestra alegría se extiende, y vamos con María, a llenar de luz y alegría la vida diaria, para ser fecundos como padres de abundante descendencia.
Aleluya ¡viva María!
con ella iremos ¡aleluya! (Bis)
42. VIVA, VIVA MARIA
Viva, viva María, viva, viva María,
tú eres nuestra alegría,
Virgen Madre querida.
Bienaventurada tú,
que fuiste pobre de adentro
y el Señor obró en Ti
maravillas, maravillas.
43. MADRE, MUCHAS GRACIAS
Madre, muchas gracias
por la Cena de tu Hijo,
porque nos acompañaste
junto al altar de Cristo,
igual como en la Cruz.
Madre de los hombres,
Reina del Oratorio,
alegres, muy alegres.
Muchas gracias,
y ven con nosotros
a vivir nuestra vida.
44. BENDITA ERES, MARIA
Bendita eres, María
porque creíste al Señor,
por eso fuiste plenamente
Madre de Dios.
Creer no es simplemente creer,
sino creer entero y hacer
lo que dice el Señor:
“He aquí la Esclava del Señor,
He aquí la Esclava del Señor”.
45. DIOS TE SALVE, MARIA
Dios te salve, María
llena eres de gracia,
el Señor está contigo.
Bendita tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto
de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros,
tus hijos pecadores,
ahora y en la hora
de nuestra muerte.
Amén.
46. JESUS QUE GRANDE.
Jesús, qué grande, qué maravilla, tenerte tan dentro de mí.
¿Quién soy yo para que mi Dios me venga a visitar? Señor, hoy quiero decirte muy firme, que me des la fe,
la fe de María y su amor, y así salir adelante, y así llenar de felicidad
al mundo, a la tierra de los hombres. Amén.
47. APARECIO EN EL CIELO
Apareció en el cielo
un signo muy bello,
una Mujer vestida de sol,
coronada por doce estrellas
y la luna bajo sus pies.
María, esperanza nuestra, tú sola
venciste toda mentira.
Madre de Cristo,
Puerta del Cielo, Madre nuestra, ruega por nosotros a Dios.
48. LA SEMILLA QUE NO MUERE
Una cosa es muy cierta
para nuestro Oratorio,
y en esto no cedemos:
la semilla que no muere
se queda sola y no da su fruto,
ni se convierte en un nuevo ser.
Nosotros queremos abrazar fuertemente tu Cruz, aunque nos marginen como locos y necios.
Con María tomamos tu Cruz.
49. SALVE REINA
Salve Reina de los Cielos
y Señora de los ángeles.
Salve Raíz, salve Puerta,
por la que llegó la luz al mundo.
Alégrate Virgen gloriosa,
entre todas, la más bella.
Salve, digna de todo honor,
ruega a Cristo por nosotros,
ruega a Cristo por nosotros.
50. PADRE NUESTRO
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre.
Venga tu Reino, hágase tu voluntad en la Tierra como en el Cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentación
y líbranos del mal. Amén. Amén.
51. Y A PESAR DE TODO
Y a pesar de todo, y a pesar de todo
voy buscando amarte en medio del
Mundo.
Donde muchos te dan la espalda,
por María, mi Señor Jesús.
Yo te quiero, yo te quiero, yo te amo; me invitas a poner mi mano,
mi mano firme, muy firme, en tu arado, con tu fuerza misteriosa, Jesús, Jesús, Jesús.
Donde tantos se han perdido
por caminos de ilusión.
Madre buena, Madre pura,
Madre santa,
Jesucristo es el Camino,
la Verdad y la Vida
para ir a nuestro Padre, y María,
tú nos unes a Jesús, Jesús, Jesús.
Aunque todo se oponga
vanos llevando la luz
Jesucristo se prolonga
En nosotros con su cruz.
El Espíritu nos guía,
y fortalece en la misión
nos regala valentía
Y purifica el corazón.
|