El día sábado 10 de Abril, peregrinamos al cementerio Parque del recuerdo a ver a Bernardita Correa, a esta bella flor que floreció en el jardín de nuestra Madre.
Junto a Nuestro Padre Fundador se celebró la Santa Misa recordando 27º años de su partida, la Madre nos regaló un día lleno de alegría y con la presencia de muchos jóvenes y niñas, que dieron a la celebración mucha vida.

Como cada año van algunos familiares de Bernardita, que se alegran y se emocionan porque se crea un ambiente de mucha paz y alegría, es que el ejemplo de esta gran mujer es muy motivador, su generosidad y entrega alegre contagia a todos nosotros de una vitalidad esperanzadora.

Al terminar la Santa Misa, fuimos a su tumba a rezar, y a pedir que su ejemplo despierte en Nuestro Oratorio, muchos matrimonios santos, muchas madres de familias que busquen la santidad, muchas niñas y jóvenes que descubran en Bernardita el ideal de mujer y esposa mariana autentica. No podemos dejar de agradecer a Dios por este gran testimonio de vida que le regaló al Oratorio, que esperamos algún día sea para Chile y para la Iglesia un testimonio de entrega heroica.

Bernardita, que vivió profundamente la espiritualidad del Oratorio, que aprendió respaldar la presencia de Nuestra Madre en su Imagen, con la entrega que la Gracia de Dios le permitió vivir, comprendió íntimamente la voluntad de Dios y la aceptó con alegría, fue una mujer que no tuvo miedo antes las dificultades y pruebas de la vida, y defendió la vida como una verdadera y auténtica Madre, ayudo a sobrellevar los dolores de los demás con sus sufrimientos, llegando a descubrir que el dolor redime, que uniendo sus dolores a los de Cristo, hay una fecunda Gracia que redime, que salva.

Gracias Bernardita, por su ejemplo de mujer, de esposa, de Madre, desde el Oratorio del Cielo donde esperamos que estés alúmbranos con tu sonrisa contagiosa.