Año 1993: llega el P. José Miguel Curutchet a Santiago con el objeto de seguir sus estudios de Teología en la Universidad Católica de Santiago. Mons. Cristián Caro, en ese entonces Obispo Auxiliar de Santiago le propone ayudar al P. Ricardo Torres, en la Parroquia Santa María de la Esperanza en Maipú.
El año 1994 comienzan los primeros Grupos marianos en la Parroquia: matrimonios y niños. Al finalizar el año 1994 había 6 grupos en Maipú, con alrededor de 62 personas participando.
Año 1995: y 1996: se forman nuevos grupos, llegando a tener 12 grupos en total, con la participación de más o menos 120 personas.
El año 1997, por el crecimiento sostenido del Movimiento, hay conflictos con la Parroquia. El entonces Vicario de la Zona Oeste, P. Pedro Pablo Garín, instó a buscar un lugar físico, que fuera la sede del Movimiento, para que pudiéramos tener la adecuada independencia de las parroquias.
El año 1999 iniciamos el año con una Eucaristía en el sitio, todavía eriazo, para realizar el Primer Desafío del Oratorio de Maipú. Era el domingo 14 de marzo. Presidió la Eucaristía nuestro Padre fundador. Nos acompañó bastante gente del Movimiento. Pudimos pedirle a la Madre que se quedara, pero el día en que en Maipú ya no hubiera grupos marianos de autoeducación, le pedíamos que se fuera del lugar, porque ya no tendría sentido su presencia. En el fondo, queríamos decir: “Madre, quédate, pero nosotros también tenemos que poner algo”. Ese algo es el tener siempre grupos marianos activos. La Madre nos regaló inmediatamente algo prácticamente imposible, la aprobación de la concesión de un Comodato por 20 años por parte de la Municipalidad de Maipú con el Oratorio Mariano. El sitio, ubicado en calle O’Higgins 909, quedó bajo nuestra administración. Construimos un Oratorio con cuatro palos parados y un techo. Todo estaba abierto. También se compra la casa donde viven las Hermanas. En forma paralela, en agosto de ese año 1999, el nuevo arzobispo de Santiago, Mons. Francisco Javier Errázuriz, aprobó el Oratorio de Maipú.
El año 2000 nos depara grandes bendiciones:
- Llegan a trabajar a Maipú la Hna. María Alejandra Badilla y la Hna. María Elena Torres, Hermanas Misioneras del Oratorio Mariano. Será el comienzo de un bendecido trabajo pastoral de parte de las Hermanas.
- El Oratorio de Maipú le regaló a la Comunidad de Padres y Hermanos una vocación. Jorge Hernán Henríquez decidió su consagración de por vida a la Madre del Oratorio.
- Se inicia la construcción del Policlínico.
El año 2001, en mayo, se empieza la construcción de esta actual Capilla: “Santa María Reina de Maipú”. En diciembre fue bendecida por nuestro Padre fundador, P. Sergio Mena.
El año 2002 entra en funcionamiento el Policlínico, que tanto bien ha hecho, tanto en el plano de la atención dental, como en la ayuda ginecológica, creo yo, salvando también muchas vidas humanas.
El año 2003 viene cargado de iniciativas: comienza la Virgen Peregrina, con una presencia milagrosa de la Madre en muchísimos hogares, también se comienza con la Catequesis propia del Oratorio Mariano.
Desde Maipú ha salido también un gran aporte a la Virgen misionera de la Rama de Señoras, que ha recorrido los Oratorios de Chile.
También ha surgido la iniciativa de rezar por las vocaciones, con el rezo del santo rosario completo todos los meses.
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El año 2008 se cumplió el sueño de que saliera el primer grupo misionero a México, con una fuerte presencia del Oratorio de Maipú.
Ese mismo año un grupo de señoras y niñas misionaron en La Rioja, Argentina, acompañando la primera casa de Hermanas misioneras fundada en ese lugar.
En mayo de 2008 entró la Srta. Ivette Provoste a formar parte del Noviciado de las Hermanas misioneras del Oratorio Mariano. Es la segunda vocación surgida de este Oratorio.
Este mismo año 2008 salió a la luz la página web del Oratorio de Maipú.
El crecimiento de nuestro Oratorio en Maipú se puede apreciar también en la de infraestructura. El año 2003 se habilitaron las salas de reuniones del Conteiner. En marzo de 2004 se inauguró las sala de los jóvenes; el año 2005 la cocina y el salón general. El año 2006 se ha ampliado la Capilla, que estaba quedando muy estrecha para los domingos. El año 2007 se inició la construcción del oratorio pequeño, en el centro del sitio, que está quedando terminado en el año 2009.
La Madre Santísima ha hecho mucho bien por medio este pequeño Oratorio, en un barrio tan particularmente mariano, por la cercanía con el Templo Votivo de Maipú. Además de un esfuerzo por rezar por las vocaciones, por ser misioneros, caracterizado actualmente por la Catequesis de un par de Liceos, que se hace íntegramente en el mismo lugar del Oratorio. También el grupo de solidaridad ha hecho una cantidad enorme de actividades, tanto de visita de Hogares, repartir comida en la calle, ayuda a la Fundación “Mi Casa”, Navidad de los pobres, día del Niño, canasta solidaria, etc. Por último, es imposible no decir algo sobre la Liturgia, dónde ha habido una constante preocupación por dar lo mejor de nosotros mismos en las Eucaristías dominicales.
Sin duda, es mucho más lo que se puede decir, pero la naturaleza de esta publicación no lo permite. Sin embargo, es muy importante todavía hacer una pequeña reflexión.
El 18 de mayo de 1994 se iniciaba la primera Misión del Oratorio a tierras extranjeras. En esos mismos momentos estaba naciendo nuestro Oratorio de Maipú, aunque nadie tuviera consciencia de esto.
Ese mismo día de produce un hecho fundamental en la historia del Oratorio. Nuestro Padre fundador, el P. Sergio, realizaba la 7° Piedra Fundacional, la de la Familia como fuente de gracias. “el Oratorio Mariano está llamado a ser una Familia unida”.
Creo que estos dos hechos marcan el comienzo del Oratorio de Maipú, como un Oratorio que tiene que transformarse profundamente en misionero y que tiene que estar profundamente unido a toda la familia del Oratorio, partiendo por la cabeza, que es el Fundador, el P. Sergio. No puede ser casualidad que nuestros comienzos estén rodeados de estos acontecimientos que marcan profundamente la vida del Oratorio.
Hemos rezado mucho por las misiones, especialmente por la de México, junto al altar de la Virgen de Guadalupe. También nos hemos sentido profundamente unidos a la Familia del Oratorio, participando activamente en jornadas, retiros, actividades del Oratorio, viajando por Chile y recibiendo generosamente delegaciones de Brasil, Puerto Montt, etc.
Simplemente agradecerle a la Madre por habernos elegido para ser hijos de su Oratorio. Agradecer a todos los Padres, Hermanos, Hermanas, laicos comprometidos y bienhechores que han aportado su trabajo y su amor en Maipú.
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