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Queridos Hermanos: Hemos entrado de lleno al mes de diciembre. Noviembre nos dejó muy contentos, celebrando a nuestra Madre, la Mujer que ha inspirado los cantos e himnos más hermosos que se ´puedan componer. “Feliz me llamarán todas las generaciones.” Es una corriente histórica que no termina. Nosotros nos hacemos parte de este eco ininterrumpido. Llenos de alegría la celebramos rezando todos los días esa hermosa oración del Mes: “queremos amarte como nunca”. Partimos con un gran regalo. La ordenación sacerdotal del P. Carlos fue una fiesta. Mons. Juan Ignacio González fue especialmente cariñoso y tuvo palabras elogiosas para nuestra Obra. La llegada de un bus de Brasil también fue una muestra de cariño y fidelidad. Creo que ellos se fueron felices, especialmente por la hospitalidad del pueblo de Hospital. Se están ganado cada vez más el apelativo de “hospitalarios”. También les impresionó mucho la cantidad de jóvenes que participaron de esta ordenación. Venían de todos lados. El trabajo de nuestros Consagrados y laicos es muy grande con los jóvenes. Hay que rezar para que este apostolado no termine nunca. La fiesta continuó en cada primera misa, tanto en Hospital, como en el oratorio Central y San José. Vimos al P. Carlos alimentarnos como un padre que da el pan a sus hijos. En este caso, el Pan de Vida, nuestro Señor Jesucristo. Renovamos el Segundo Desafío, pidiendo a nuestra madre que se quede en su Oratorio, pero que queremos ser santos. Le pedimos a nuestra Madre que nos enseñe a esperar a Jesús, como Ella lo hizo, para que la Navidad nos encuentre con el corazón abierto al regalo más hermoso que ha recibido la humanidad, el que el Hijo de Dios se haya hecho carne (Emmanuel). Feliz navidad.
les bendice Padre José Miguel Curutchet
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ORATORIO MARIANO MADRE DEL PUEBLO |